
Si mi deseo sólo pudiera ser nombrado con su nombre
y no con los mil balbuceos que se me escapan como palomas
si entre mi glándula que sangra y mi boca se extendiera un autopista
que no detuviera las puteadas
que no se condenara al silencio
si tu presencia fuera como la del agua
que mientras fluye permanece
si mis ojos pudieran ver lo que tu tristeza me roba
te los regalaria
para que puedas ver lo que mis ojos te ocultan
y si fuéramos como álamos jugando a ese juego
el de dejarse caer de espaldas
para que el otro lo sostenga
si fuéramos como dos álamos caminando con los ojos cerrados

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