julio 10, 2007

Evidencias



Debió ser el soplo de las hojas
de bordes abstractos
teñidas de barro
cayendo
susurrando sobre el rostro
acariciándolo todo

el sonido liviano de lo deseado
de lo esperado con el ansia abierta
de par en par

inminentemente acurrucado
en el relámpago dentro del ojo


el extracto que sólo entendemos del aire
sin repetirlo a los espejos

el abrigo a medio decir
la lentitud de lo inacabable
el beso de una ventana llovida

las manos pequeñas
las manos delgadas
las manos arañitas frías
las manos mañanitas blancas
las manos hasta no poder nombrar la luna

Debió ser una ilusión hermosa
cayendo
susurrando sobre el rostro
acariciándolo todo.

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