febrero 09, 2007

A mi papá (y a otros tantos como él)

Y nadie ha hecho nada por ustedes.
¡Tanto ofrendaron!
Sus juventudes tomadas de la mano
formando filas de hierro
bajo ese cielo funesto,
todo tan duro y tan gris.

El vuelo de águilas rapaces,
envueltas en bandera enrojecida,
horrorizaron su paso.

Pero nunca más serán:
ni ustedes, a causa de ellos;
ni ellos, Gracias a ustedes.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy, pero muy, bueno.

Abril dijo...

Maravilloso que con tan pocas y poeticas palabras, glorifiquen el dolor de tantos. Me emocionaron. gracias.