Ella va hundiéndose en un sillón donde no hay gatos,
no hay pelos de gato,
no hay recuerdos de gato,
no hay sillón;
El decide quitarse la vida mañana,
pero no hay mañana,
pero no hay vida,
pero no hay recuerdos de vida;
La sentencia del espacio vacío les ronda los nombres
y ellos no aprendieron
aun
a no llamarse.
enero 25, 2007
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