enero 29, 2007

La obligación

Las flores arremolinadas por el viento
se arrepintieron
y todas las criaturas
que habian llegado para ver el parto
debieron salir a fumar una nueva espera.

Los padres que habian decidido
no volver a hablar de ello
culparon al viento,
que culpó a las flores,
que se echaron a llorar.

Los que esperaban volvieron,
con sus cabezas de monstruos
y clamaron una respuesta;

el viento sopló y sopló
las flores cayeron
los padres callaron
los monstruos rieron
en la noche quebrada,

otro matrimonio de la muerte.

1 comentario:

Dafne dijo...

Ja, capaaaaz que no leíste a Lorca.

Tiene imágenes bastante buenas... me gusta eso de que las flores sepan o puedan y hasta quieran arrepentirse (y después llorar); o que se puedan fumar esperas, nuevas esperas.

Perdón, no soy buena para los comentarios. Me gustó mucho, seguí escribiendo así, no cambies nunca y un saludito para todos los que me conocen!